13 nov. 2011

'La ola', una reflexión actual sobre el pasado


Cartel de la película La ola
La ola es una producción de origen germano, creada en 2008 y dirigida por el conocido Dennis Gansel. Se trata de un drama que llegó a ser taquillazo en la cartelera alemana, pues hace un perfecto memorial sobre hechos pasados.

En ella, el protagonista Jürgen Vogel, que encarna al profesor Rainer Wenger, lleva a cabo un experimento con el fin de hacer ver a sus alumnos lo fácil que resulta cambiar el régimen establecido.

Durante una semana tienen lugar en el instituto diferentes talleres y al profesor Wenger le toca explicar el sistema autocrático. Éste considera que la mejor forma de comprensión es mediante la práctica así que se pone manos a la obra.

En muy poco tiempo los jóvenes estudiantes adoptan una aptitud activa y las peticiones del profesor se convierten en órdenes para ellos. Así es como consigue hacerles que se pongan en pie para hablar, que se dirijan a él llamándolo “señor Wenger” y que utilicen un uniforme identificativo (camisa blanca y pantalón vaquero).

Imagen de la película La ola

De repente la clase se hace más numerosa y el profesor, de manera peculiar, inculca a los adolescentes los conceptos de disciplina, comunidad, orgullo y acción. Todo comienza como un simple ejercicio práctico pero los actos de vandalismo y violencia harán que la situación se desborde y se les vaya de las manos. El profesor, a modo metodológico, plantea la exclusión de aquellos que se oponen al grupo y el peligro que esto ocasiona se plasma en la intolerancia hacia los demás.

En un primer momento los alumnos están convencidos de la inviabilidad de un gobierno totalitario, pero poco a poco su entusiasmo se convierte en fanatismo y La ola, que es como se hacen llamar, actúa de manera exacerbada. Todo lo ocurrido en los primeros días apunta a ser un tsunami imparable.

Al margen de la trama se puede decir que estamos ante una producción que refleja a la perfección a los grupos de pertenencia. Es cierto que los jóvenes son los más fáciles de dominar y hacer proclives hacia la conformación de comunidades identitarias y así se muestra en la película.

Símbolo de La ola

Considero que es un film de gran importancia para la memoria, para la conciencia y genera un doble juego, un doble sentido. Por un lado, invade la conciencia de los adolescentes y por otro, sacude, desestabiliza y moviliza el pensamiento del espectador mediante La ola.

El director, Dennis Gansel, ya había trabajado en ocasiones anteriores con la historia de su país a través de la película Napola. Ambas, reflejan lo fácil que es lavar el cerebro a los ciudadanos y manipularlos como al líder le venga en gana.

La diferencia entre ellas es la coyuntura en la que se encuadran. Napola se asienta bajo el Holocausto Nazi y esta última producción, descansa sobre la sociedad actual. De cualquier forma, el revivir del nazismo de finales de los años 30 queda perfectamente plasmado. El director una vez mas consigue su objetivo, incomodar al espectador y hacerlo reflexionar sobre aspectos importantes.

No se trata de una película perfecta, pues a mi parecer, olvida elementos importantes como pude ser la figura de los padres pero puede ser que lo haga de forma intencionada. De todos modos la sinceridad de la puesta en escena y la claridad de las acciones convierten a la película en un producto de calidad porque resulta ser didáctica y educativa. Los primeros planos de los personajes consiguen, de manera cuidadosa, hacernos ver a través de su expresividad que lo ocurrido en el pasado queda en nuestra conciencia y nunca se nos olvidará.

En definitiva se trata de un claro reflejo de como lo sucedido puede volver a ocurrir y de cómo las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Otras entradas de Revista Making Of